jueves, 15 de julio de 2010

"Xích lô", Tran Anh Hung (1995)

"Cyclo"

Un joven recorre cada día en su "cyclo" (una especie de bicicleta-taxi) la agitada ciudad de Ho Chi Minh (antigua Saigón), Vietnam, para ayudar económicamente a su familia. Un día le roban su medio de subsistencia, obligándolo a buscarse la vida y pedir ayuda. La falta de medios le descubrirá cómo algo tan simple como el negocio de los "cyclos" esconde tras de si un mundo peligroso.

"Cyclo" es la primera película que veo del director vietnamita Tran Anh Hung, que ya ha ganado un adepto entre sus filas. No recuerdo muy bien el momento en el que descargue esta peli, ni la página que me llevo a ella, ni porqué lo hice... Pero al empezar a verla la sorpresa fue mayor!! Soy un apasionado de los filmes rodados en ambientes sórdidos y violentos, en los que la vida pende de un hilo si no ganas lo suficiente; con personajes que por momentos deliran y parecen atrapados en su propia confusión y con un estilo de hacer cine poco convencional.
León de Oro en Venecia.

Aquí os deja una escena con la canción "creep" de Radiohead.






domingo, 2 de mayo de 2010

"Duo luo tian shi", Wong Kar-Wai(1995)














"Ángeles Caídos", "Fallen Angels"


"La noche está llena de tipos raros"

Hong Kong, una de las ciudades más masificadas del mundo y como todas, llena de personas aisladas, solitarios que buscan en la noche un nuevo giro a su vida. Personas que lloran por amor, que gastan su último centavo en los juegos de azar, que asesinan por encargo, que se sientan solas a comer en un McDonald's vacío... y la madrugada sólo es la excusa para refugiarse en antros u habitaciones de mala muerte. Una atmósfera donde las luces de neón iluminan más que los rincones oscuros por los que se mueven frenéticamente los personajes. Y detrás de ellos, está la ciudad en sí misma, una metrópoli vanguardista que se nos insinúa como el lugar perfecto perfecta para rodar esta cinta.

Una auténtica joya del cine underground.





jueves, 8 de abril de 2010

"Sharasojyu", Naomi Kawase(2003)

Un día de verano, dos hermanos gemelos echan una carrera por las callejuelas de su ciudad. Como si de magia se tratara, uno de ellos desaparece sin dejar rastro al doblar una esquina. La pérdida del adolescente sume a la familia en un profundo dolor, que lo intenta paliar volcándose de lleno en la preparación del festival de Shara.

Este sufrimiento es el hilo principal de la película. Cada miembro de la familia lo lleva de una forma personal, intentándolo asumir para aceptar que la vida continúa. El caso más curioso me parece el del hermano gemelo, que vuelve a visitar el lugar de la tragedia varias veces. Es una calle muy estrecha y larga, con una puerta al principio donde se detiene reiteradamente, como preguntándose si de verdad todo ocurrió en esa misma entrada, casi delante de sus narices.

Me gusta mucho la cámara en mano, su forma de registrarlo todo con ese leve bamboleo, porque parece que realmente hay un espectador furtivo en la escena. De hecho, al principio de la película cuando se exploran las habitaciones, canaletas, patios, ventanas y demás rincones de la casa, creía que realmente era una persona en búsqueda de esas inocentes voces de niños que se oían de fondo.

Quizás me han despistado un poco algunos rituales que se muestran en la peli, mi cultura sobre el folclore japonés es más que limitada... pero su papel en el film me ha causado una gran impresión. Son como un tira y afloja entre lo tradicional y lo moderno. Pese al dolor que provoca la pérdida de un ser querido, los familiares, en especial el padre y la madre, se aferran a estos actos de purificación ancestrales. En muchas escenas, se refleja que la vida moderna de la ciudad sigue su curso, pese a ir acompañadas de sonidos ceremoniales. Esta música, que solo es audible para el espectador, parece omnipresente en toda la familia y los habitantes de la ciudad.

Aquí os dejo un vídeo del festival de Shara!

martes, 30 de marzo de 2010

"Grey Gardens"; Albert Maysles y David Maysles(1975)

Cuando los hermanos Maysles se propusieron rodar un documental sobre Lee Redziwill, la hermana de Jacqueline Kennedy, se toparon con dos personajes muy extravagantes, la tía de esta última, Edith Bouvier, y su hija Edie. La excentricidad que rodea las vidas de madre e hija hicieron que los Maysles desestimaran su plan inicial.

Edith era una cantante célebre que fue desheredada y abandonada por su marido, mientras que Edie, dejó de lado sus aspiraciones en el mundo de la moda y de la danza para cuidar a su madre. Con los bolsillos bastante vacíos, sobrevivían en Gray Gradens, una defenestrada mansión de 28 habitaciones (prácticamente engullida por un abandonado jardín y hogar de numerosas zarigüeyas, mapaches y gatos) en East Hampton (Long Island, USA). En tal estado de decadencia estaba la casa que las autoridades de la localidad amenzaron a las Bouvier con desalojarlas si no la limpiaban. Completamente aisladas de la sociedad, solo recibían la visita de Jerry, un vecino bautizado por Edie como "El Fauno de mármol".

Este documental me recuerda al "Desencanto" de Jaime Chávarri, en el que la cámara se limitaba a grabar la vida cotidiana de los Panero, familia de varios poetas españoles, y los testimonios de sus recuerdos, lamentaciones y reproches mutuos. En este caso, los Maysles se hacen presentes en el documental. No les importa dejarse ver por la cámara, conversar con los personajes e incluso grabarse en el espejo del cuarto donde se desarrolla la escena.

En el 2009 se rodó un remake del documental con Jessica Lange y Drew Barrymore como protagonistas. También se ha estrenado un musical en Broadway con el mismo nombre -> web oficial del musical


miércoles, 17 de marzo de 2010

"Mauvais sang", Leos Carax(1986)

Alguien que se aventura a escribir un poco sobre cine, sea de la forma que sea (en mi caso de manera humilde) y que pretenda destripar el cine de un director aunque sea a grandes rasgos, debería de comenzar por ver sus películas cronológicamente. Con más razón todavía, si se descubre a ese director gracias a una película cualquiera de su filmografía y se convierte en interés personal.

Debido a la falta de tiempo por culpa de la uni, el placer vacuo que encuentro últimamente en la dejadez, el desinterés en investigar nuevas referencias y/o referentes culturales, y otras ocupaciones que suelen rondar por mi cabeza loca, me salto a la torera todo mi discurso anterior.

Esto no me impide desenmascarar lo que es de por sí evidente y lo que me atañe en estas líneas, que es el cine de Leos Carax. Solo he visto dos de sus films, este y Les amants du pont neuf(1992). Visto que la transgresión y el formato propio a la hora del rodaje se mantiene y se desarrolla entre estas obras, además de estar muy logrado, resulta fácil deducir que Leos Carax fue un renovador del cine francés. La resaca de la nueva ola francesa fue precisamente eso, una resaca cuyas bases de innovación cinematográfica caducaron ya en los 70.

En Mauvais sang nos topamos con un cine extremadamente rejuvenecedor, lleno de vitalidad a pesar de la historia sencilla que cuenta. El virus STBO, que se encuentra aislado en un laboraorio, mata a las personas que hacen el amor sin un sentimiento real. Marc y la Americana son dos enemigos que quieren robar el virus y para ello necesitan contratar a alguien experto con las manos, Alex(Denis Lavant). A partir de este esbozo, Carax traza un vínculo de relaciones personales como él solo sabe hacerlo, basadas en un profundo amor y en obsesiones desorbitadas.

Aparte, Carax tiene un talento único para confeccionar todo tipo de situaciones. Por ejemplo: el paso del Cometa Halley causa un fuerte calentamiento que quema los pies de Anna(Juliette Binoche), o como Alex se hace rehén de sí mismo apuntándose a la cabeza con un revólver. Son pequeñas cosas que en conjunto dan forma a un cine muy personal y atractivo. Por otro lado, en estas escenas también hay un hueco enorme para la experimentación visual, mención especial para la fotografía y el manejo de la cámara, a veces muy atrevidos y arriesgados: primeros planos de pies corriendo, una coreografía alocada de "Modern love" de David Bowie, cambios de color a blanco y negro...

Os dejo unos de los saltos de paracaídas más entrañables que he visto:

domingo, 7 de marzo de 2010

"Manji", Yasuzo Masumura(1964)

Masumura pertenece a la segunda ola del cine japonés, un movimiento renovador después del cine más conservador de Ozu, Mizoguchi y Kurosawa. Junto a otros directores como Shohei Imamura, Kôji Wakamatsu, Masahiro Shinoda, Nagisa Oshima, Seijun Suzuki, Yoshishige Yoshida... Masumura intentaba vivir en el presente cinematográfico y adaptarse a las nuevas corrientes, de ahí que su cine fuese transgresor y necesario para mentes ávidas de nuevas tendencias en el celuloide.

"A Quentin Tarantino le interesa mostrar como un hombre corta la oreja a otro hombre, a David Lynch le interesa la oreja"

Esta frase me vino a la mente a la hora de ponerme a escribir esta entrada porque se puede aplicar al cine de Takeshi Miike y de Yasuzo Masumura. Los dos retratan obsesiones pero Miike se centra más en la violencia mientras que Masumura prefiere focalizar la escena en la pasiones desorbitadas de sus personajes, asumiendo la violencia como parte natural del proceso. En Môjû(Blind Beast), comentada en este blog, ocurre otro tanto de lo mismo.

Manji es un melodrama en el que una joven casada, Sonoko, aburrida de su vida de ama de casa decide inscribirse en unas clases de arte. Allí conoce a Mitsuko, mujer con la que mantendrá relaciones lésbicas. A este duo no tardarán en unirse el marido de Sonoko y el prometido de Mitsuko, dando lugar a una serie de triángulos amorosos y celos enfermizos. El amor, por veces sexual y por veces platónico, adquiere nuevos horizontes según transcurren los 90 minutos de la película. Nunca se llega al aburrimiento, ya que cada nivel representa un paso más hacia la obsesión fatal y el deterioro moral y físico.

El fantástico guión está escrito por Kaneto Shindo (autor de Onibaba, película que ya comentaré más adelante), en el que establece un contrapunto muy jugoso entre la cordura y la falta de razón, representados por el marido de Sonoko y esta, respectivamente. Esta dualidad que sirve como eje de equilibrio en el film, se va al garete poco a poco, absorbiéndonos en una espiral de pasiones, engaños y sexo.




jueves, 11 de febrero de 2010

"The King of the Kong", Seth Gordon(2007)

Billy Mitchell ha mantenido intacto su record de la mítica recreativa Donkey Kong la friolera de 20 años. Además fue catalogado como el mejor jugador de recreativas de su época. Por otro lado, tenemos a un ejemplar padre de familia llamado Steve Wiebe que fue despedido de su trabajo como ingeniero. Apocado y sin saber qué hacer decide intentar batir el record de Billy, para ello, se pasa horas y horas delante de su recreativa de Donkey Kong en el garage familiar. Para batir el record la partida ha de ser grabada y enviada a Twin Galaxies, la compañía que contabiliza estos datos de forma oficial. Uno de sus jefes es Walter Day, árbitro de videojuegos.

El mérito de este documental es desarrollar y llevar a buen puerto una idea tan sencilla como original. Seth Gordon graba el día a día de cada uno de los personajes mostrándonos su personalidad, sus logros y su visión sobre la vida, las personas que los rodean, las fricadas que envuelven a este mundillo de los videojuegos clásicos, etc. Y consigue reunir todos los elementos principales de un mítico arcade: un villano poderoso que denosta y menosprecia a su rival, un héroe que aun no ha encontrado su lugar en el mundo, acción a raudales y una historia emotiva de por medio.

El elenco de personajes secundarios es brutal: un árbitro de videojuegos que arbitra partidas en directo(con movimientos físicos para marcar las faltas o trampas cometidas, como si fuera un árbitro de fútbol), friquis de los míticos arcade, una señora de 80 años que sustenta el record en otro arcade clásico...

En la fotografía podéis ver al árbitro de videojuegos mirando un partida de Steve.